Camino a la adaptación

El reto que hoy enfrentamos se debe al grado de interconexión y a diversas aceleraciones que demandan un profundo cambio en las empresas. Esta transformación empresarial representa un desafío para nosotros, pero, ​​sobre todo, una oportunidad para que las organizaciones logren adquirir las competencias y capacidades necesarias para tener éxito en entornos rápidamente cambiantes debido a los nuevos avances tecnológicos.

Como resultado de mi experiencia, comparto contigo algunas buenas prácticas que me han ayudado en este camino de adaptación y que te serán útiles:

  • Asegúrate de que el líder tenga una mirada holística para permitir el proceso de innovación, pues en caso contrario te será difícil mover los estamentos necesarios para reimaginar la empresa. La participación del líder máximo de la organización en el proceso de innovación ofrece una perspectiva integrada acerca de los procesos de la empresa y permite identificar y desarrollar los comportamientos necesarios para la innovación y mejora continua de los procesos y del uso de la tecnología. 
  • Optimiza la estructura organizacional a través de la creación de un área de innovación de nivel ejecutivo. Esto es importante, porque el proceso de innovación implica la participación de muchas áreas del negocio, tanto comerciales como operativas y tecnológicas. Además, la organización pasa a ser más horizontal debido a que se generan equipos de trabajo multifuncionales, lo que fomenta la colaboración y creación conjunta (los procesos comunicacionales dejan de ser lineales).
  • Genera una empresa ágil, aceptando que no puedes controlarlo todo y que es importante fortalecer una cultura basada en la confianza y el empoderamiento de tus trabajadores. El rol del trabajador se está transformando. Necesitas personas que no solo cumplan sus funciones, sino que sean críticas, activas y que generen valor. Motivar el crecimiento del trabajador es mejor que trabajar con moldes. La empresa crecerá como resultado del conjunto de acciones alineadas de todos sus integrantes. 
  • Desarrolla nuevas competencias en torno a las capacidades para hacer tu empresa más ágil, orientada a las personas, innovadora, centrada en el cliente, racionalizada, eficiente y capaz de aprovechar las oportunidades para cambiar el statu quo. Fortalece la cultura optimizando la organización y generando enlaces que permitan la integración y formación de ecosistemas.
  • Maximiza el conocimiento de las partes a través de la gestión de conocimiento empresarial, favoreciendo la capitalización, la colaboración, y generando ecosistemas de valor. Una buena práctica es el desarrollo de centros de competencia y de especialistas designados como dueños de procesos con conocimiento compartido.

El proceso de innovación no es desordenado o caótico, debes formalizarlo y lanzar nuevos productos y servicios. Los procesos de innovación son de mediano a largo plazo, lo que te permite ir desarrollando en los equipos capacidades fundamentales para el crecimiento o reestructuración de tu empresa y la creación de valor para todos los actores.

Debes también asignar recursos y presupuesto para facilitar la innovación y el proceso de transformación en la organización. Este viaje de transformación demanda una mirada holística, pero con un enfoque por etapas y una hoja de ruta clara, que involucre a las diversas partes interesadas más allá de las limitaciones internas o externas. Esta hoja de ruta tiene en cuenta que los objetivos finales continuarán avanzando, pues la transformación en las empresas es un viaje igual de continuo que el cambio y la innovación.

Es preciso entender que las empresas pueden romper sus fronteras y formar parte de un cluster, generando integraciones de valor y recíprocas con otras empresas, clientes o proveedores, entre otros actores. 

Entonces, la innovación es un camino que debes emprender para sostener, mantener y asegurar el crecimiento de tu empresa. Innovar para tener ventajas comparativas genera desafíos, así como procesos de adaptación y transformación para las empresas, pero es indispensable hacerlo.

Solo las organizaciones que innovan de manera continua como consecuencia de diferentes estímulos y aprendizajes serán capaces de sostenerse en el tiempo y agregar valor a sus productos y servicios.

Kantaya: una esperanza para los niños peruanos

Hoy te voy a hablar sobre Kantaya, una organización sin fines de lucro que despliega un trabajo impresionante y desinteresado en favor de los niños. Kantaya se dedica a la tarea más fructífera de todas: la educación.

El principal objetivo de Kantaya es enfrentar la crisis educativa, y lo hace a través de espacios de aprendizaje para formación de niños íntegros y felices. Kantaya cree en el poder de la educación para formar niños con una mayor autoestima y ofrecerles el conocimiento suficiente como para que puedan cuestionar el statu quo y perseguir sus propios sueños. Este programa After School beneficia a niños desde los cinco hasta los quince años en la zona de Ventanilla.

Como sabes, en Ventanilla, así como en otras regiones del país, hay muchos hogares con dificultades económicas, lo que se refleja en un sinnúmero de indicadores. Por ejemplo, apenas uno de cada tres niños termina el colegio y solo un 2% accede a estudios superiores. Además, alrededor del 60% de los hogares vive en pobreza extrema y carece de agua potable.

Lo que más me gusta de Kantaya es que niños en situación vulnerable tengan la oportunidad de desarrollar al máximo sus capacidades (intelectuales y socioemocionales), logrando con educación sobreponer las barreras socioeconómicas en las que les ha tocado vivir y tener la oportunidad de sacar la mejor versión de sí mismos. Si llegas a visitar los centros “Casita Feliz”, verás de qué te estoy hablando.

Los resultados saltan a la vista: los niños de Kantaya entienden bien lo que leen, resuelven con éxito operaciones matemáticas en un promedio superior a la tasa nacional y están adelantados por más de un año en regulación de emociones y por más de medio año en habilidades sociales en comparación con otros niños de Ventanilla. Además, la mayoría de jóvenes de Kantaya tiene acceso a estudios superiores, y más de veinte de 18 a 27 años han incrementado su salario en seis veces (de US$ 65 a US$ 400 mensual).

Las responsables de este importante proyecto son Fabiola Portocarrero y Yessica Flores, quienes tuvieron el mismo sueño: generar un Perú con mayores oportunidades y un mundo mejor. Ese fue el punto de partida de Kantaya, que sigue ayudando a un grupo de niños en Ventanilla con sus centros “Casita Feliz”, así como donando materiales educativos. El camino no fue fácil: pasaron por muchas aventuras y baches, pero siempre contaron con el apoyo de sus seres queridos y con la resiliencia necesaria para no dejarse desanimar por los contratiempos. 

Hace poco menos de un año conversé con Yessica, quien me habló con entusiasmo de un emprendimiento presentado en Silicon Valley. Consistía en un modelo que buscaba empoderar e instruir al profesorado. De esa manera, podrían llegar y amplificar el impacto a más niños.

En los años de existencia de Kantaya, he visto realizar múltiples actividades para conseguir fondos a través de donaciones individuales y de empresas locales, eventos de fundraising y productos de merchandising, entre otros. Cada actividad siempre ha estado llena de cariño, coordinación y entusiasmo.

Hoy, muchas personas y profesionales de diferentes empresas se han unido voluntariamente y trabajan bajo el liderazgo de Yessica y Fabiola, porque creen en el poder de la educación y saben que en equipo pueden generar movilidad social en las familias de Ventanilla. 

Y es que hoy Fabiola y Yessica, a través de Kantaya, no solo hacen felices a los niños y familias de Ventanilla, sino que han realizado alianzas para que las organizaciones puedan aportar, unen a personas que terminan siendo amigos y generan el círculo virtuoso de unir varias personas con un solo sentimiento para aportar con un grano de arena y mover vidas. Fabiola y Yessica permiten generar sonrisas en los niños y dejar una huella en las personas que tienen la suerte de apoyar. 

Hoy soy miembro del comité consultivo de Kantaya y estoy orgullosa y feliz de ver sus logros, avances y resultados. Admiro a Fabiola y a Yessica, porque tuvieron la valentía de dedicarse 100% a este sueño. Estas chicas han movido cientos de corazones: no solo han logrado que los niños sean personas de bien y que luchen por sus sueños, sino también han sido el puente para que cientos de familias abran sus corazones y apuesten por el poder de la educación.Tú también puedes apoyar para revertir la situación con ayudas de largo plazo, “enseñando a pescar”. Kantaya decidió apoyar desde la base creyendo en el poder de la educación. Puedes hacerlo a través de https://www.kantayaperu.com/ Así también puedes colaborar con otras iniciativas, pues hay mucho por hacer en nuestro querido Perú.

Crítica de la serie Anne with an “E”

La niña que desafió a la sociedad canadiense de 1890.

Durante este periodo de aislamiento social, vi en Netflix la serie Anne con E. Es una historia canadiense inspiradora, basada en novela Ana de las Teja Verdes (Anne of Green Gables) de Lucy Maud Montgomery.

Han sido episodios llenos de nostalgia, valoración por la vida y enseñanzas sobre el prejuicio, las clases sociales, la identidad, el arraigo y el abuso. Todo ello ha sido abordado con ánimo, imaginación, esperanza y mucho amor.

La protagonista, Anne Shirley (Amybeth McNulty), es capaz de poner todas las pertenencias de su vida en una pequeña maleta. Tiene 13 años y es huérfana. Debido a ello, ha vivido entre un orfanato y varios hogares temporales en los que debía ayudar. 

Por error es enviada a la ciudad de Avonlea, en la isla del Príncipe Eduardo, para vivir con dos hermanos, Marilla y Matthew Cuthbert, quienes se acercan rápidamente a la vejez y están buscando un niño que los ayude con las labores en su granja. En su lugar, llega esta menuda niña pelirroja para darles increíbles lecciones de vida.

Anne tiene temores y baja autoestima, pero posee una imaginación prodigiosa y un gran talento como oradora, que deja boca abierta a otras niñas de su edad. Es inteligente, sensible, honesta y posee una gran personalidad. A su corta edad, es capaz de desafiar lo establecido y pone en duda la doble moral de la sociedad de 1890, que relegaba el rol de las mujeres a las labores del hogar y las obligaba a ser sumisas. 

Por donde se le mire, Anne es una niña encantadora y enérgica, y sabe sobreponerse a las adversidades que le presenta la vida. Su historia emociona. Ella intenta sobrevivir diciendo así misma que el mundo puede ser duro, pero que la imaginación es un refugio en el que puede ser feliz y que con inteligencia, sensibilidad y confianza puede luchar contra las injusticias de la sociedad. 

A su corta edad, Anne consiguió que un pueblo de algunos pasos hacia la inclusión, la tolerancia, la igualdad de género y la solidaridad. Y tú, ¿has visto la serie? Si no lo has hecho, ¿te animarías?

Crítica del libro Inés del Alma Mia de Isabel Allende

Una historia potente de la mujer que fundó Chile en el siglo XVI.

Todo empezó con un pacto. Una pequeña aventura de tres amigas, cada una viviendo su historia en distintos países; Perú, Chile y España. Acordamos leer un libro al mismo tiempo. Sería una lectura diferente. Estábamos separadas por las fronteras geográficas, pero unidas a través de la historia, las emociones y las reflexiones. 

La decisión fue sencilla. Elegimos el libro Inés del Alma Mía de Isabel Allende. La historia gira en torno a Inés Suárez. Una joven y humilde costurera extremeña, trabajadora, curiosa y reflexiva. Ella se embarca hacia el Nuevo Mundo para buscar a su marido, quién la había hecho sentir mujer y plena. 

El marido de Inés se había extraviado al otro lado del Atlántico con sus sueños de gloria. Inés, inquieta y llena de vida, anhela también vivir una vida de aventuras; vetada a las mujeres de la sociedad del siglo XVI. En América, Inés no encuentra a su marido, pero sí un amor apasionado: Pedro de Valdivia, maestre de campo de Francisco Pizarro. Junto a él vive las tensiones de la conquista y la fundación del reino de Chile. 

En su escrito, Isabel Allende confirma que la realidad puede ser tan inesperada, impresionante y singular, tanto o más que la mejor ficción, igualmente encantadora. En esta novela épica, la esperanza del amor le da tregua a la violencia y la inhumanidad de un momento histórico complejo. Sé maximiza la lucha, el avance hacia los sueños, la construcción de toda una ciudad por el trabajo conjunto de un pueblo, el valor por la esencia y el respeto por la naturaleza. 

Isabel Allende escribe desde dentro, con el alma, y lo hace para relatar la historia de Inés Suárez, la mujer que llegó y fundó Chile en el siglo XVI, y que hoy conquista el corazón de tres amigas que viven en distintas partes del mundo y tal vez haga lo mismo con ustedes, si se animan a leerla. 


Gracias a Karina Guzmán y a Deborah Palamara, por esta diferente y enriquecedora experiencia.