· Clery Neyra · aprendizaje · 3 min read
Coeficiente Intelectual
¿Qué dicen los estudios sobre la posible disminución del CI en las nuevas generaciones?

1. El efecto Flynn y las tendencias recientes
Desde la década de 1980, diversos estudios mostraron un aumento sostenido en los puntajes de coeficiente intelectual (CI) en múltiples países, fenómeno conocido como efecto Flynn. Este incremento se atribuía a mejoras en la educación, la nutrición, la salud y el entorno socioeconómico.
Sin embargo, en los últimos años algunos países han reportado una estabilización o incluso una ligera disminución de estos puntajes. Esto ha llevado a varios investigadores a plantear la hipótesis de que podríamos estar ante una desaceleración o reversión del efecto Flynn.
Referencia destacada:
- Trahan et al. (2014): En su revisión internacional sobre el “efecto Flynn”, encontraron que en ciertos contextos los puntajes de CI se han estabilizado o descendido, atribuyendo esta tendencia a factores sociales, educativos y ambientales, más que a causas genéticas o evolutivas.
2. Factores sociales y ambientales
Las condiciones sociales y del entorno tienen un papel decisivo en el desarrollo cognitivo. Cambios en la calidad educativa, el acceso a recursos culturales y tecnológicos, la nutrición y el bienestar emocional pueden reflejarse en variaciones de las puntuaciones de CI.
Cuando estos factores se deterioran —por desigualdad, estrés social o deficiencias educativas— es posible observar descensos leves en las habilidades medidas por el CI, sin que ello implique una reducción real en la capacidad intelectual de las personas.
3. Tecnología y atención: ¿una nueva variable?
El auge de la tecnología ha transformado la manera en que aprendemos, pensamos y procesamos información. Algunos estudios sugieren que el uso excesivo e inadecuado de pantallas podría afectar la concentración, la memoria y la resolución de problemas, especialmente en la infancia.
Aun así, la evidencia es inconclusa: no existe consenso científico que demuestre que la tecnología provoque una disminución del CI en sentido evolutivo. Más bien, se observa una reconfiguración de las habilidades cognitivas, con mejoras en áreas como la multitarea o la velocidad de procesamiento digital.
4. Evidencia científica reciente
- Gershenson et al. (2019) – The Changing Nature of Intelligence (revista Intelligence): Detectaron una estabilización o leve caída en ciertos grupos poblacionales, relacionada con cambios en las condiciones sociales y educativas.
- Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021): Subraya el impacto de la nutrición, la salud infantil y las brechas de acceso como factores clave en el desarrollo cognitivo.
- Trahan et al. (2014) – The Flynn Effect: Revisión sistemática que confirma una desaceleración reciente en el aumento histórico del CI, principalmente por factores ambientales y sociales.
5. ¿Tiene relación con la evolución biológica?
El proceso evolutivo genético ocurre a lo largo de miles de años, por lo que no existen evidencias que vinculen los cambios recientes en el CI con una modificación biológica o genética de la población.
Los descensos observados en algunas regiones parecen responder a factores culturales, educativos y socioeconómicos, más que a la evolución en sentido estricto.
En resumen, no hay pruebas sólidas que indiquen que las nuevas generaciones sean “menos inteligentes”. Lo que se observa es una transformación del entorno y de las condiciones que influyen en cómo se desarrollan y se evalúan las capacidades cognitivas.



